lunes, 5 de abril de 2021

Para L

Hay quienes dicen que las cartas de amor no son para publicarse, de las cartas de odio mejor ni hablar. Dicen que estas tienen un receptor especifico y no se que otras cosas, porque realmente desconozco personas que sigan pronunciándose sobre las cartas de amor en pleno 2021.

El emisor de este mensaje será el mismo receptor, y quien quiera leerlo, por supuesto. Pero debo advertir a todos (a mí mismo incluido) que lo escrito aquí se le atribuye todo a una sola persona.

"Yo tampoco sé vivir, estoy improvisando" comenta el gran Javier Ibarra en vivir para contarlo. Las decisiones mas difíciles siempre son duras, siempre quedara la duda de si se actúo bien. Poco importa, lo hecho, hecho está, y deshacer las cosas no siempre es lo mejor, ni lo oportuno. 

¿Conocen esa sensación de querer mucho a alguien pero no poder estar con esa persona? Todo se desmorona a veces, y es mejor irse antes que derrumbarse - o esfumarse - y dejar a la otra persona tambaleándose. No hay que mentir, se que son palmaditas en la espalda lo que estoy haciendo, si yo me lo creo supongo que el resto me seguirá y lo creerá conmigo ¿no es así?.

Aquí va una confesión, otro día domingo que me despierto pensando en que será la ultima vez (o que debería serlo). Miro mi cara, todo en orden, no estoy desfigurado por lo menos. Me levantó y cojeo, miro mi pierna y de izquierda a derecha un rasguño de una profundidad no tan modesta me impide apoyarla, bueno, el tiempo todo lo cura. Reviso mi billetera, que más bien parece una cartera, porque no tiene ningún billete, pero si muchos papeles inútiles. En la sala están los amigos, me cuentan como estuve anoche, al menos las lagrimas y la sangre son algo muy diciente, preguntas están de más.

Mis días has estado rodeados de Julio Jaramillo y de Hertzainak, la pierna como el corazón sanan, y la pierna como el corazón no se pueden dejar de usar. Siempre será placido arroparse en la nostalgia y la melancolía, pero no siempre se pueden hacer las cosas que se quieren. 

Esta vez opto por omitir todo tipo de cursilerías, no porque me de pena escribírtelas, al menos no después de haberte dedicado uno o dos poemas adolescentes, alguna carta y un cuento mas bien descafeinado, no seré cursi porque no hay necesidad. Las cosas no siempre pasan por una razón, otra mentira de la meritocracia y el causalismo que nos creímos, lo dicho seguirá estando dicho, sin embargo eso no me quita la posibilidad de recordarte lo estupenda que eres, que fuiste y que (espero) seguirás siendo, porque has sido de lo mejor que me ha pasado, pero como las mejores cosas también terminan, el dolor y la pena no se pueden evitar, no se pueden extender lenta e innecesariamente tampoco. 

No llores por mí negra, no he ido a la guerra ni he muerto, me encuentro bien. Estoy cambiando, estoy intentando cambiar. Pienso en ti bastante, pienso mucho las cosas, pienso en muchas cosas, pero se que lo que hago es lo mejor que puedo hacer. Espero que algún día creas en ti casi tanto como yo lo hago, espero que te encuentres bien, se que escribir estas líneas no es lo más justo, pero te pido esta ultima licencia, simplemente no me guardes rencor. 

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