Extrañezas y "Cuéntanos un poco sobre tí (maximo 200
palabras)"
Extraño la época del "Tararea" del "sarri
sarri" del "quién va?"
La época de parches de 20 personas, el todos contra todos y
los peos que ocasionaba después, el tener clases y nunca ir, el estar
enguayabado y siempre oler a cigarrillo. Extraño mis botas dr Martinez, una
negra y otra roja. La correa roja que me llegaba a las rodillas. La camisa
dentro del pantalón. Extraño que fuéramos todos mechudos. Los dedos amarillos,
la tos con sangre, los mocos rosados. Me hubiera gustado pelear más, que me
pegaran o yo pegar, probablemente lo primero. Recuerdo con cariño la época en
la que le pedía el Instagram a las meseras y me lo negaban. Extraño ir todos
los jueves a dónde Nora (realmente Nohora) y jugar a qué atendíamos. Llamar
cerdos a los tombos, y gritarles que había que estudiar para no ser como ellos,
y que no me importara si el cerdo es un animal noble y que hay un clasismo
implícito en esa frase. Extraño que me sacarán de bares por meter trago
encaletado en la bota del pantalón. Ir a bailar y no quedarme quiero aunque
solo me supiera un paso.
Ser tan inquieto que no me perdía la movida de un mueble.
Extraño creer que podía cambiar el mundo y que iba a ser
famoso y exitoso.
Extraño ser menor que todos los jugadores de fútbol, extraño
ser más inteligente que la gente que conozco, no tener panza, no tener los
dientes rotos y manchados. Extraño inmensamente a mi perrito, a mi exnovia, al
socio q se murió (porque no se puede morir con 20 años), extraño la cazuela de
mariscos de pacomar, ir al segundo piso del alejandría a comprar juegos para el
Xbox a 5k, acompañar a mi mamá los fines de semana a hacer mercado en el centro
y que me comprara un jugo de mandarina en el ley. Extraño a mis profesoras
Cristina y Claudia, que me enseñaron lo único que aún me gusta y con las cuales
tengo una deuda eterna. Extraño estar en el colegio porque era ñero y guiso y
no me importaba. Fumar marihuana detrás de la cancha de fútbol y luego vomitar por
la culpa de la pálida. Ser coqueto con las compañeritas. Ser un pirobo perdedor
pero ser feliz.
Extraño la ruta K23 cuando era biarticulada porque ahí
conocí a Ana y me enamoré de ella y luego fui malo con ella y nunca más supe de
ella (creo que ahora vive en Cali). Extraño ir al skatepark para sentirme malo
por fumar y escuchar crack family, nunca aprender nada. Cambiar de hobby cada dos meses, enamorarme
todas las semanas y ser un envidioso de mierda porque otros eran más bonitos,
tenían más plata, eran más inteligentes.
Lo único que tengo es ese poema de Henry IV y un
Mi próximo libro se va a llamar "solo me buscan las
centrales de riesgo". Otro que tengo en la lista "Todas mis exnovias
están locas". Mi libro autobiográfico "La verdad detrás de un
mentiroso compulsivo". Mi colección de cuentos "Mil y un maneras de
contar cosas que no sucedieron". Mi editorial se va a llamar "La
tristeza institucional" porque alguien fue más listo, más rápido y ya
habían tomado "la felicidad clandestina".
Mis animales favoritos son los perros y los ratones, tienen
en común que son los eternos enemigos de los gatos.
Mi color favorito es el negro o el morado, aún no me decido.
Me quisiera tatuar el nombre de mi exnovia, pero no creo que
ella quiera, no creo que yo quiera realmente, y nadie más en el mundo tiene ese
nombre entonces que embolate.
Mi talla de zapatos es 43.
Cuando era pequeño mis papás me regalaron un microscopio de
juguete y yo le sacaba las garrapatas a Thomas para examinarlas ahí.
La primera vez que me rompí el diente fue cuando me caí
contra el borde de una máquina de spinning. Las veces siguientes han sido
comiendo arepa.
Una vez mandé un libro titulado "No tengo EPS pero lo
importante es que hay salud" a Penguin Random House Colombia. Sigo
esperando que me respondan.
No me gusta Barranquilla para vivir, tampoco
Barrancabermeja. A Cúcuta y a Bogotá sí les tengo aprecio.
La primera vez que fui solo al estadio le pregunté a una
familia si me podía hacer con ellos porque me daba pena estar solito. Tenía 20
años.
Una vez estaba muy borracho y me vomité encima mientras iba
en un Transmilenio.
Más ideas para libros "Memorias de un transeúnte sin
carro" sobre como me toca caminar a todos lados porque no se manejar carro
mecánico a pesar de tener licencia. "Leo libros en la ducha y me baño en
la biblioteca" una biografía ficcionada sobre la vida de Mario Santiago
Papasquiaro, pero como si yo fuera un cuarto de lo genial que fue Bolaño.
"La vida es lo que pasa mientras vas en un bus
repleto" sobre un adolescente que vive muy lejos y todos los días le toca
andar 2 horas en un bus.
"Cuando tengo sueño y no puedo dormir, me pajeo con
porno de abuelitos" una crónica sobre como un amigo logró vencer al
insomnio con medicina natural.
Cuando David Bowie escribió all the mad men lo hizo pensando
en su hermano que sufría esquizofrenia y se suicidó.
En el colegio una vez me subí a cantar "Wake me up when
September ends" en una izada de bandera.
Una vez me enamore de una mujer y le mandé un audio de 30
minutos leyendo todo el segundo canto de Altazor.
Cuando era pequeño les robe a mis papás dos millones de
bolivares fuertes (casi 30 mil pesos colombianos).
"No creo en el amor a primera cuota" un libro
sobre una mujer que se peleaba con su novio porque el tipo era muy tacaño.
"Como aprender a caminar paso por paso" un manual
con todas las instrucciones necesarias para aprender a caminar paso por paso.
Pankracio es el nombre que yo le pondría a una banda de
punk.
Mi primer hijo se va a llamar Ulises (sí mi mujer me deja)
Yo creo que Aurelio Cheveroni es gay
Todos mis enemigos son imaginarios y aún así me tienen
acorralado
Foster Wallace escribió un libro sobre como la gente rica es
infeliz y poco interesante. En ese momento ya era rico. Luego se suicidó. Todas
las historias de amor son historias de fantasmas.
Extraño mucha ropa que he ido perdiendo con los años. Me
roban más que la que me robo