jueves, 2 de enero de 2025

año nuevo 🥳🥳

He repetido diálogos en mi cabeza tantas veces que ya el tono de mi voz no deja paso a ningún eco.
A veces siento que no hablo lo suficiente, a pesar de hablar mucho con bastante. 

Escribir es algo que hace todos los días en todo momento, pero también es una tarea titánica que implica sentarse y confrontarse.

Hace mucho tiempo no escribía. Tal vez porque no tenía tiempo, o porque no tenía ganas, o porque no podía (ni puedo aún) producir algo que valga la pena. Y porque sigo pensando en que la escritura tiene un propósito y no basta por si misma.

He de confesar que estoy triste, y que no debería estarlo. Tengo a mis amigos, tengo a mi familia, tengo a gente que me quiere y a la que quiero. El objetivo es evitar ser lastimero a toda costa.

Cómo propósito de año nuevo me quiero enfrentar a lo siguiente: quiero graduarme por fin de la carrera que empecé en el 2018. Quisiera seguir estudiando la carrera que empecé en el 2021. Quiero seguir ejerciendo en lo que me gusta. Quiero escribir más seguido, escribir algo más grande, empezar un proyecto, terminar los que tengo. Quiero aprender a dibujar. 

Quiero también dejar de beber todos los días. No quiero vivir siempre en ese hoyo. No pienso dedicarle mucho más.

Ya la esperanza y la abundancia me son ajenos. Murió todo aquello que tenía que ver con eso, no cerré la caja a tiempo y dejé que se fueran para siempre de mi vida. Que me perdone Lakshmi por dejarme a mi suerte.

Busco del cura que me exorcise, pero solo conozco de uno llamado Lalo, y sus poderes se extienden hasta donde llega la luz del zaguán.

Lamento no cargar en mi pecho todos los dolores del mundo, pero los que tengo ya son suficientes para caminar a paso cansado.

Está conversación no termina, sigue y seguirá entablandose en mi cabeza cada tanto tiempo. De cuando en cuando la contaré, porque temo tener boca y no poder gritar. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario