Hoy por hoy estoy muy triste. He de reconocer que tengo un problema con la bebida. No digo que sea un alcohólico, pero sé que bebo con mucha más frecuencia de lo que debería (y muy por encima de mis posibilidades).
Tampoco quiero venir a dar lamentos en este blog. Ya lo hice alguna vez, y a pesar de ser quizás lo mejor que he escrito, me arrepiento mucho de haber publicado aquello.
Ariza siempre me ha dicho que las mejoras cosas que he escrito han sido bajo la pena. Si me conocen en persona ustedes sabrán que trato de ser una persona alegre, cuanto menos chistosa. Sin embargo nada de lo que escribo es alegre, tampoco creo que gracioso, si acaso irónico. Se que no escribo bien, ni mi prosa ni mi lirica son buenas, mis figuras retoricas (a pesar de haberme aprendido todas) son muy deficientes. Me avergüenza lo que he escrito, lo que escribo y lo que escribiré. La gente que me quiere dice que lo que escribo no es tan malo. Sé que no lo dicen por lo escrito, si acaso por lo transmitido, y porque me conocen y le dan mayor valor a lo escrito.
Hoy solo quiero darle gracias a mis amigos y amigas. Y soy yo el primero en saber que soy una persona muy sencilla, también muy complaciente. Me dijo alguien que tengo un corazón muy noble. No creo que sea así, simplemente trato de tener corazón, y para mí eso significa muchas cosas, muchas cosas contradictorias entre ellas. Yo soy el primero en saberlas, el primero en sufrirlas. También darle gracias a toda la gente que ha pasado por mi vida, que sepan que de ustedes no puedo hablar mal, no me da mi débil corazón. Tampoco ustedes me dan razones para hacerlo, a la gente suelo quererla más allá de mis posibilidades.
Antes de todo, empezar con una anécdota. Hace algún tiempo me tragué de una chica llamada Natalia. Me he enamorado más de una Natalia. No me arrepiento, en cada una de ellas he encontrado cosas muy valiosas para mí. A la ultima le escribí un poema en el que básicamente me dedicaba, a la primera le hice un collage. Ella me contestó que era algo muy lindo, pero que sentía que yo quería enamorarme porque sí. Eso sucedió hace algunos meses, ahora entiendo que ella tenía razón, y sin embargo siento que no es así. Hoy no voy a hablar de eso, no me siento listo, no creo poder escribir algo que valga la pena (sino para que escribe uno).
Después de todo, solo decir que se que hay gente que me lee acá y se burla de lo que escribo. Y bueno, soy yo el primero en saber que lo escrito acá no tiene ningún tipo de valor, es solo un blog en la internet que espero que lean mis queridos y queridas (y ni eso espero, porque nadie tiene que leer un bodrio solo por ser cercano). ¿Quieren acribillarme? Ese es el precio de ponerse en la palestra publica. De publicar sandeces, de escribir cosas por escribir (quizá el mayor de los pecados, si es que existen los pecados).
Hoy confieso algo que para nadie que me conozca es un secreto. Creo que a la persona que más he querido en la vida es a David Ricardo. A David le debo la persona que soy hoy, y no se lo debo, se lo agradezco, es gracias a él que yo soy yo. No somos tan iguales, nos diferenciamos por muchas cosas, por muchos lados, y sin embargo, es la persona a la que más quiero, a la que más he querido. Hoy lo vi llorar y se me rompió el corazón. He llorado muchas veces, soy de llanto fácil, hoy lloré por más de alguna cosa. Pero ver mal a David siempre me rompe el corazón, que es lo único que tengo para dar.
David Ricardo (o Richie, o Ricardo, para ustedes) no es una persona perfecta. Nadie lo es, es una obviedad decirlo, pero no quiero que crean que mitifico o que miento por él. Para mí David solo es la persona que más he querido (solo eso) y eso implica para mí demasiada cosas. Hoy le estoy muy agradecido a él.
Nunca voy a olvidar que fue el quién me llevo a mi primer Rock al Parque, nunca voy a olvidar la primera vez que hablamos y prometimos que íbamos a viajar a un lugar al que ninguno fue finalmente, esas veces que fuimos al casino, esas veces mañanas sentados en una escalera sin hacer nada más que hablar, esas discusiones porque nos gustaba la misma personas, esa vez que nos trabamos y después fuimos a un bar, cuando fuimos a repartir panes y chocolates por el centro, cuando lo robaron y me llamó desde el fijo, las veces que durmió en mi casa, las veces que yo dormí en la suya. Nunca voy a olvidar todas esas noches en Egipto, esa maratón de Harry Potter, esas comidas (nefastas) que hacíamos entre los dos, ese orden que tratábamos de mantener, esas noches en las que no hablábamos y solo cantábamos.
No voy a olvidar jamás de que yo le contaba mis problemas y usted me escuchaba a pesar de haber recibido recientemente noticias muy malas sobre personas muy queridas para usted. No voy a olvidar nunca que no me dejó morir en ninguna ocasión, NUNCA EN LA VIDA VOY A OLVIDAR LO QUE ME REGALÓ CUANDO CUMPLÍ VEINTÍUN AÑOS, aún me enternece el alma. No puedo olvidar lo que me contó en diciembre después de que nos habíamos distanciados, y no miento que a veces pienso en eso y me da mucho miedo porque lo quiero mucho. Yo se que la vida es hijueputamente difícil, y yo se que usted lo sabe mejor que yo, pero también quiero que sepa que no está solo. Que así como usted no me dejó solo nunca, espero no dejarlo solo nunca a usted.
Alguna vez confesé que a mi hijo le quisiera poner de nombre David. No es solo por David Bowie, también se debe un poco a usted.
Adjunto fotos viejas porque nostalgia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario