Es el año 85', mismo año en el que Daniel Ortega se posesiona por primera vez como presidente de Nicaragua, Reagan va por su segundo mandato y se celebra el Live Aid.
El que me conozca sabrá que soy un fan, tengo afición por muchas cosas de la cultura pop, en especial por todo lo que tenga decadencia asociada.
Inglaterra, punk, detectives y demonios, John Constantine es sin duda el mejor personaje de ficción de los comics, al menos, del lado occidental del globo.
La cosa del pantano, ese atormentado ser que tiene que sufrir una constante persecución de los humanos, ve como aparece un brujo ingles que necesita de su ayuda. Es está la primera vez que aparece el personaje inglés, tiempo después nos daremos cuenta de que este bastardo es cínico, sarcástico, un hijo de puta con mayúsculas. Para que esto quede demostrado, años después, en uno de los numerosos reencuentros de estos dos, el bastardo de Liverpool tira con la mujer de la cosa del pantano. Es eso mismo lo que nos hace enamorar del personaje.
Vale decir que ambos personajes tienen historias escritas por Alan Moore, quien fácilmente puede ser confundido con un Redneck, pero que realmente es el Marx de los comics.
La estética del personaje está inspirada directamente en Sting, el vocalista y bajista de la banda de rock inglesa "The Police", ciertamente se puede considerar a Constantine miembro de la cultura punk en toda regla, no solo por su forma de comportarse y su vestimenta, sino porque realmente lo es.
Una de las primeras historias del comic cuenta como la banda del protagonista en un toque en la ciudad de los beatles (cuyas melodías no tienen cabida en esta sordida historia), termina convertido en un baño de sangre, algo muy crudo, como si se tratase de Sin city -historia de Frank Miller, tal vez el único junto a Neil Gaiman que le compiten a Moore-, todo a raíz de una secta satánica que viola y sacrifica a una niña, a quien Constantine no logra salvar por culpa de su ineptitud e inexperiencia.
Otra de las historias estelares del brujo está relacionada con su pasado, fumador compulsivo, será diagnosticado de cáncer de pulmón, a pesar de ser un brujo, sigue siendo un humano normal, carece de todo superpoder. Aquí puedo fragmentar el relato en dos historias, la primera, sobre como engaño al diablo y a dios, y como estos lo castigan, la omitiré, pues puede ser que alguien quiera darse el gusto de leer una de las mejores historias de los comics.
La segunda, relacionada con su hábito de fumar, pues parece ser que su vida -como la de muchos- fue marcada por la familia donde creció, en barrio en el que nació. Empieza a fumar a los 13 años, impulsado por un demonio con el que forja una relación cercana, este le regale cajetillas y se asegura que no le falten.
Lo intentan abortar, "vaya, pobre Constantine", en esta historia no hay espacio para lamentos. Termina naciendo, le espera un futuro de mierda, "vaya, pobre Constantine" también contrae el SIDA. "Vaya, pobre Constantine" Tal vez los lloros sean válidos, de cualquier manera, nadie escucha al borracho en el fondo del bar, y nadie da un carajo por un don nadie.
El unico superpoder que tiene Constatine, también conocido como "el Constante", (no juzguemos al guionista, él debe ser CONSciente de que fue algo simple; tampoco lo hagamos con el que aquí escribe, esto no deja de ser un intento de fanzine digital) vale decir que es un poder de mierda, a medida que avanza la publicación del Comic de Hellblazer en Vertigo, el personaje principal va envejeciendo, esto no trae nada bueno, cada vez es menos capaz, algunos dirán que se vuelve más sabio, pero nada que comentar de la frustración de no poder hacer lo mismo que antes, ya no decir que va viendo morir (tal vez dejando morir) a todos sus amigos.
Constantine, tiene una adaptación cinematográfica protagonizada por Keanu Reeves. Prefiero guardarme comentarios al respecto. Una serie de televisión, de la cual no se puede decir mucho tampoco. Con uno de los últimos relanzamientos del universo DC, decidieron unir las casas editoriales, La liga de la justicia, Watchmen y Hellblazer juntos en una misma historia. No me fumo a Batman solo, no voy a aguantarme que rebajen al inglés solo para demostrar que el murciélago es el mejor detective del mundo.
Para cerrar con la maravillosa historia de mierda que conté hoy, solo decir que "Bring on the night" canción de The police - que tiene un cover de Cerati con Andy Summers, guitarrista de la banda inglesa- encaja perfectamente con lo que es la vida de un sujeto como Constantine, pero está dedicada a una personalidad real, el asesino serial Gary Gilmour, de quien tal vez hable después.
"Bring on the night
I couldn't stand another hour of daylight"



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