Hoy se muy bien que los secretos no existen, como pregona un poster en mi pared "the truth is out there". Sucede también que quiero tener secretos, pero tengo el impulso de contarle mis cosas a todo el mundo, un vano intento de convencerme de que aún es posible confiar en el resto.
Hace poco se supo algo que no quería que se supiera, no lo digo acá porque tampoco es algo de dominio público. Es algo que algunas pocas personas sabían, y que ahora, inexplicablemente, se volvió un tema de conversación normal del que me apeno constantemente. (no vale la pena tanto secretismo, de las 30 personas que habitualmente leen lo que acá se escribe, calculo que unos veinte lo sabrían ya)
La gran noticia ya no me anima tanto como lo hizo en un principio, apenas recibí la noticia estaba muy feliz, mi hermana fue la primera en saberlo, casi me pongo a llorar. Ahora es la gente la que se anima por mí, o al menos lo finge por cordialidad, a mi me deja un sinsabor, las cosas no son como uno se las imagina después de todo, pero siempre he preferido ser complaciente que displicente, solo sonrío y agradezco.
Quiero muchas cosas, quiero poder escuchar Track Track de Fito toda la noche sin que me sepa a mierda, quiero tener una aventura con una rubia en Buenos Aires, quiero ir a Buenos Aires, quiero vivir en Ciudad de México y morir en Sonora, quiero un poemario (otro) de Adolfo Bécquer, quiero ver un partido en el Estadio Azteca, quiero comer fish n chips a la orilla del Támesis, quiero fumarme un ducado parado sobre mis pies descalzos sobre el Nervión (o Nerbioi para ser más justos).
No quiero ser feliz sintiéndome miserable, no quiero conformarme en la autocompasión, no quiero seguir trabajando en lo que lo hago, es mucho para poder digerirlo. Tampoco quiero fallarle a la gente, por eso no quiero renunciar. No quiero leer todos los libros que tengo en mi mesa, hay muchos que odio con ganas, que los compré únicamente por impulso, pero que si pudiera los reescribiría como Saramago para que nadie los leyera nunca. No quiero volver a encuadernar nada que yo haya escrito, es un trabajo patético que me costó varias pinchadas en el dedo y muchos nudos de boyscout, es un texto que se mantiene unido gracias a la melosidad que contiene en cada página.
Quiero arrancarme la cabeza, y jugar fútbol con ella, mientras mi cabeza reposa sobre sus brazos, quiero subir Monserrate de rodillas, quiero hacer un curso de comedia con los Groucho Marx y después darle un puñetazo en la cara por no levantarse de su tumba, quiero bailar sobre la tumba de Germán Coppini, antiguo vocalista de Siniestro Total, no creo que haya algo mas punk que eso. Quiero comprar una lija en la ferretería y rasparme los tatuajes que tengo en el cuerpo solo para poder hacérmelos otra vez, quiero que Mefistófeles me proponga un trato que no pueda rechazar.
Los problemas no parecen tanto cuando uno los ve en retrospectiva, el único inconveniente es que para verlos de esa manera hay que sobrevivir lo suficiente para poder mirar atrás, también hay que tener la valentía para poder mirar hacía atrás.
Quiero dejar de cagarla con las personas que quiero, no quiero dejar de hacer lo que pienso que es mejor. Quiero empezar a escribir otro libro, no quiero deprimirme cuando tenga que leer la mierda de libro que escriba. Quiero oír a Calamaro toda la vida, no quiero conocer a Calamaro personalmente nunca en mi vida. Quiero quitarle mi cabeza cercenada de sus brazos, quiero poder sostenerla como Hamlet. Quiero besarla. No quiero olvidar nunca el primer poema que aprendí, pero si que quiero dejar de recitarlo ante burlas.
Quiero de todo corazón que me cicatrice la pierna, quiero que mi brazo derecho tenga el mismo largo que el brazo izquierdo, quiero emborracharme y vomitar, intentar tragarme el vomito y que me caiga encima, quiero tocar a las puertas del cielo y salir corriendo cuando San Pedro venga a abrir.
Lo único que quiero ahora es dormir, soñar con Juan Francisco López Greene y pegarle 4 puñaladas en costado derecho, que muera como los hombres de verdad, con toda su vida volcada hacia la izquierda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario