martes, 8 de abril de 2025

Míplica

 

Telescopio

Meridiano de sangre, parece que esta vez sí será adaptada al cine - Primer  borrador

 

Una hormiga alcanza las estrellas subiendo a la cima de un árbol. Nosotros -insaciables- tenemos que tocarlas hasta desintegrarnos.

Otros lo tienen más fácil. En lugar de buscar las estrellas apuntan un poco más bajo. Ya no sueñan con llegar a ellas, sino con convertirse en una. Buscan adelantar lo inevitable, debido a que no soportan el sufrimiento, pues a la hora de la muerte todos somos la estrella.

Unos pocos se ven condenados al estrellato. Da lo mismo quedar esparramado sobre la calle en una estrella negra o en el firmamento en un punto blanco. El choque nos da una importancia que no pedimos y que no sabemos manejar.

Los últimos, que no tenemos ya un lugar a donde pertenecer, buscamos una estela que marque el camino. A veces los lugares lo superan a uno. A veces uno los supera a ellos. Buscar estrellas en la mar o en la espuma. Los más son los condenados a travesías y epopeyas, pero son los menos quienes pueden emprender el viaje.

Renuncio al “sin novedad”, al “cero resultados”, al “no hay sistema”, al “inténtelo nuevamente”. Cada uno verá en que gasta su vida, pero ciertamente no querer alcanzar las estrellas es malgastarla. Quien sufre con resignación mata poquito a poco su tormento.

Si todo el año fueran vacaciones, divertirse sería tan tedioso como trabajar. Rara vez llegan los accidentes, pero esas estrelladas son lo único que nos saca del sopor.

No quiero comodidad. Yo quiero a Dios, quiero poesía, quiero peligro real, quiero libertad, quiero bondad, quiero pecado.

Mucho imbecil autista (IA)

 

Manifiesto por la IA

Foto realizada con Inusual Aptitud (IA)

La idiotez auténtica, la inteligencia artesanal, la ineptitud adecuada, la implicación argonautica, la integridad amoral.

En defensa de los que no se pueden poner de pie porque solo tienen patas, he salido a decir que los animales (como los burros) también deben tener acceso a la IA IA IA IA.

Cansado de lo real en un mundo de ilusiones, opto por alimentarme a base de relatos. Todo aquello que se puede contar es verdadero.

Los algoritmos son una secuencia de números, y los números son una representación gráfica de algo que no existe en el mundo real, pero que sí está en todas partes. Otra cosa que no es real es la economía, pero la gente sigue creyendo en ella y depositan su confianza nuevamente en los números. No sé han dado cuenta que la verdad está en la geometrIA y que lo que buscamos es la forma de Dios.

Para poder dirimir el conflicto que existe entre lo que vale la pena y lo que no, hay una solución sencilla; observe durante cinco horas el techo de su habitación (o de cualquier habitación la verdad), si empieza a ver manchas sabrá que vale la pena, sino, siga esperando.

La IA nos recuerda lo importante de la condición de ser humano: lo artificial. Sin lo artificial solo seríamos naturales, y que aburrido no poder transformar el mundo alrededor nuestro. Artificial también es nuestra inteligencia. Si no, no habría manera de explicar el lenguaje. Si usted se encuentra una A o una B en la naturaleza avíseme.

Por otro, la inteligencia es una característica tan difícil de encontrar en los seres vivos, que se estima que solo un 10% de la población mundial la posee (perdónenme por el chiste fácil, anoche me trasnoche viendo videos de Jaime Garzón). El resto tiene algo similar pero no del todo igual. Si se pregunta cuál es la diferencia, preste atención: Si usted pone un vídeo de sábados felices y escucha risas, ya tendrá su respuesta.

De la suma de la inteligencia y lo artificial tenemos un hijo maravilloso: el malgasto de agua. Igual a nadie le importa el agua. Gota a gota las frases repetitivas pierden su efecto y develan el nulo análisis que realizamos cuando ya estamos convencidos de que lo que creemos es real.

Ah, también hay un segundo hijo: las fotos que no tienen alma pero que se ven bonitas. Y digo que no tienen alma porque todos sabemos que lo que hace a las cámaras cámaras es que pueden absorber un pedazo de tu alma con cada foto que te toman.

la Inteligencia Automotriz era una campaña de concientización sobre normas de convivencia realizada por un Inmaculado Actor colombiano que se hizo famoso por viajar a otros países y ser paisa. Muy paisa.

 La Ilustre Andrea era una señora que seguía actuando como si tuviera 20 años y siempre tiene el pelo de un color distinto.

La Iguana Arizmendi podría ser el sobrenombre de un jugador de fútbol negro nacido en Barrancabermeja. No podría llamarse Sergio Herrera por motivos legales.

La inmediatez absoluta es un concepto desarrollado por el astrofísico Johannes Austin que explica que lo que es inmediato siempre es absoluto, pues inmediato no puede ser determinado por niveles.

En inglés, la AI (authentic illustrators) es una asociación creada por varios ilustradores que se oponen al uso de la AI (artificial intelligence) para la creación de fotos y dibujos, pues no les deja trabajar en condiciones justas, y (según ellos) desnaturaliza el sentido de la acción.

La inteligencia arreficial es la que permite que los arrecifes tomen la basura, hagan limpieza y sigan creciendo en los lugares hostiles para la vida humana de los animales marinos.

La Irina Agudelo fue mi primer amor de niño y nunca se lo confesé (hasta ahora).

La defensa de la IA es una labor noble que estoy dispuesto a adelantar, así me ponga de enemigo al mundo entero. Contra todo pronóstico y contra todo movimiento de la bolsa, soy un adepto al uso Indiscriminado del Agua, a la explotación (laboral) de Infancias Atormentadas y a la Izquierda Abertzale.

 

 

 

 

 

 

 

Si usted es inteligente y artificial (o plástico, o postizo, o ficticio) como yo, sea bienvenido al primer movimiento de defensa de la IA: el Infraartificismo.