viernes, 11 de septiembre de 2020

Soy un cobarde

Desde que era muy pequeño quise buscar un lugar en el mundo, no creo que sea algo que solo haga yo, pero sinceramente nunca me sentí bien en ningún lado.
Intente ser patineto, me rompí el brazo dos veces y después le agarre miedo a todo. Intente ser rapero, pero ví como las amistades se iban metiendo en cosas pesadas a las que yo no me animaba y me termine alejando por miedo. Intente ser gomelo (increíble), pero siempre sentí que había una repulsión hacía mi persona, por lo demás, la mayoría de los gomelos son muy aburridos, o quizá me parezca aburrido hablar con ellos, por no estar a su altura. Ser punki no fue ni una posibilidad, quiero decir, lo consideré, me gusta el punk, me gusta bastante su música, me gusta su estética, pero le tengo miedo pegar, en los pogos no me gustaba pegar muy duro, aunque a mi me dieran duro.

En los ultimos días en Bogotá murieron muchas personas, la gente muere todos los días, no debería ser novedad... Pero murieron a manos de la policía, a manos del Estado asesino. Se ven postales por redes de perros del Estado disparando sus armas de fuego como si se tratase de niños jugando con pistolas de agua, con la diferencia que acá cuando te aciertan no te ríes y te mojas un poquito; más bien lloras, de impotencia, de rabia, de dolor, y te mojas bastante, la sangre es escandalosa después de todo, ¿que más da un charco o diez charcos de sangre? Ni que fuera un cristal roto, la gente y la sangre son muy escandolosas.
Ayer salí, tuve mucho miedo, lo tengo, no es fácil poner la carne frente al cañón del opresor, del sanguinario, mas cuando lo único que tenemos son nuestras gargantas carrasposas, nuestra pasión juvenil, nuestro dignidad. Una señora anoche fue hasta donde estabamos y le dijo a su hijo que se regresara a la casa, casi adivinando el resultado de lo que iba a ser, un compañero la llamó "facha hijueputa", no me parece, la señora solo se preocupa por el bienestar de su hijo, ella tenía miedo, yo lo tenía, el hijo también, quizá quien la insultó llevaba consigo una dosis de miedo, que prefirió ocultar con rabia a otra persona que nada tenía que ver. Se puteó esto manito, prendieron a alguien a bolillo, mis amistades se fueron por otro lado y no los veo, agarraron a una chica y no la sueltan, me dispararon algo en la rodilla y me caí, pensé lo peor, pero me levanté y seguí, tenía miedo, justo el día anterior habían asesinado a 10 personas, está bien pelear por lo que uno cree justo, esta bien hacerle frente al opresor, lo seguiré haciendo, pero yo no soy ningún mártir, no quiero ver a mi madre llorándome, no quiero que se muera ningún conocido, no quiero que muera más gente, si de valientes esta lleno el cementerio, esta es la confesión de un cobarde que cada que vez que sale lo hace con miedo, con mucho miedo de lo que le pueda suceder a la gente, pero que siente que debe hacer algo, que no se puede quedar de brazos cruzados. 

Mientras escribo esto suena The Guns of Brixton de The Clash, "When the law break in, how you gonna go? Shot down on the pavement or waiting on death row", busquen sobre las revueltas de brixton en 1981, la canción fue escrita en 1979, quien sea fanático y conspiranoico dirá que Strummer auspicio las protestas después, para que su canción fuera un éxito, quien sea más serio sabrá que solo fue un presagio de algo que se venía cocinando tiempo atrás.