sábado, 18 de julio de 2020

Adolescentes perdidos en los 20's

¿No tienen la sensación de que el tiempo no avanza? los días transcurren igual en su mayoría. ¿Como han pasado sus días en cuarentena? No hace falta responder, realmente no me importa.

Yo particularmente (claro, como puede existir un "yo" no particular) paso mis días como si fuera Holly Golightly, solo que más feo. Ese libro siempre me hace pensar en la relación de Capote y Lee, y en una chica americana que me gustó mucho. Ah, en el edificio donde vivo se han quejado varios vecinos, parece ser que no les gusta que practique con mi guitarra a medianoche. Esperare que alguno me proponga un mejor hobbies (¿hobby?).

He roto la cuarentena, no estoy orgulloso de ello, pero era lo que se podía esperar luego de 4 meses encerrado, teniendo una posibilidad palpable de salir. 20 años y perdiéndome la vida que solo uno en su juventud se puede dar. Sí señor de 40 años que me lee, a lo mejor no le sienta tan bien a usted estar todas las tardes bebiendo en una tienda de barrio. La década de los 20's parece perdida, no solo por un virus que aun no tiene cura, sino por el consecuente desplome económico que se avecina, pero yo no soy economista de los Andes, no me meto en eso.

Severa introducción que nada tiene que ver con lo que quiero hablar. Hace algunos meses, escuché hablar de 2666. Me atrapó y la quise conseguir, mala noticia el abrir mi billetera y ver que salían polillas (¡¡devuélveme un sentido del humor normal Hollywood!!). Opte entonces por comprar otra obra del chileno, la primera que encontré a un precio asequible y disponible para envío gratis. Así conseguí Detectives Salvajes. No miento, también le pedí una recomendación a una profesora que admiro, así que supongo que esto está escrito para usted profesora, porque le pedí que habláramos del libro una vez lo terminara, pero ni lo he terminado aún, ni parece que vayamos a seguir hablando.

La primera parte del libro es mi favorita hasta ahora (otra licencia cómica que me doy. Difícil escribir comedia). Quizá porque el personaje del joven poeta Juan García Madero esta escrito para que todos nos paremos sobre sus zapatos. No quiero decir que todos seamos poetas, ni que nos identifiquemos con su clase socioeconómica. Todos fuimos ese joven que quiere cogerse todo lo que le pasa enfrente. Algunos aún lo somos. Pecado, padre nuestro juzgador, espero sepas perdonarnos.

Al igual que García Madero, me reconozco alguien que termina idolatrando, casi sin querer a ciertas personas, tal vez no idolatrar, pero desde luego respetar, no encuentro otra forma de describir lo que siente respecto al real visceralismo, el lugar donde sentirse alguien. También me considero alguien impresionable, aun joven y muchas veces rodeado de personas mayores que yo.

Rosario, Brígida y María... No olvidemos a Lupe. Personas con las que García Madero tuvo sexo. Una travesía por lo que significa el mundo literario (¿quedaba mejor decir escena?) y la evolución sexual del personaje, quien al inicio es virgen, pero al final coge 8 veces diarias con Rosario y sigue teniéndole ganas a María. Me parece que era la única solución posible que le podía dar Bolaño al ambiente entre sus personajes. Los jóvenes idealistas que en duras situaciones optan por escapar distrayéndose en otras cosas. Ya no importa si eres pobre como los Rodríguez o adinerado como los Font, en esa edad todos tenemos algo con lo que estar inconformes, ese es el trabajo del joven, quejarse, apretar los dientes, gritar, escupir, coger, fumar, beber, envidiar, quejarse, soñar, hacer gamberradas. En fin, es algo natural, se siente real. Como diría cierto revolucionario, ser joven y no ser rebelde es una contradicción hasta biológica.

Algunos dirán que García Madero no es un gran personaje, no es memorable, y bueno, pueden llevar razón. Dirán que Belano y Lima son mejores, no me termino el libro aún, si al finalizar la segunda parte salgo con esa impresión, pues ambos merecerán sus palabras. Me identifico (patéticamente, porque cometo los mismos errores, al menos respecto a las relaciones amorosas) con García Madero, también lo envidio un poco, el abandonó derecho en su primer semestre, yo ya voy en el sexto y no me aventuro a dejarla.

A lo largo de la historia hay momentos, hay frases que se sienten tan naturales, pero que quedan marcadas en uno -Algo así como la misma anécdota que siempre cuenta el pana cuando está borracho-. Aún recuerdo a Ernesto San Epifano llamando maricas, mariquitas, locotas, gays a todos los poetas. Tampoco como los desventurados jóvenes que pertenecían al real visceralismo robaban libros a diestra y siniestra en cualquier lado. Mención de honor al nombre de la revista que antes publicaba Lima, Lee Harvey Oswald y a su travesía como dealer, camello, jibaro, flecho, vendiendo Acapulco Gold para financiar el movimiento de vanguardia en la poesía Mexicana.

Las Familia Font también es memorable, todos conocemos a una familia rica que se creen los salvadores de los pobres, que sin ellos los pobres no serían ni personas. Spoiler, si no conoces una familia así, es porque es TU familia. Bromas (de calidad incuestionable) aparte, no son necesariamente malas personas. Dudo mucho que a las hermanas les importe la procedencia de sus amigos o gente con la que frecuentan. Joaquim -Quim- Font por otro lado tiene un delirio de salvador que me sabe a mierda las más de las veces, eso de querer "apadrinar a García Madero" me irrita bastante, lo que hizo con Lupe tiene sus matices. Saquemosla de las calles, que ya no sea prostituta. Bravo. Metamosla a un hotel y aprovechemos para culiar.

Mi parte favorita sin duda alguna, fue leerla (woah que critico estupendo). El final de la primera parte me parece estupendo, se construye poco a poco para una resolución, y cuando se presenta el desenlace, lo que termina sucediendo es algo distinto, pero no por ello poco creíble. No voy a decir na' por si alguien quiere leerse eso.